jueves, 28 de febrero de 2013

Diálogo: Amor de telenovela...y algo más

 diálogo.
(Del lat. dialŏgus, y este del gr. διάλογος). m. Plática entre dos o más personas, que alternativamente manifiestan sus ideas o afectos. || 2. Obra literaria, en prosa o en verso, en que se finge una plática o controversia entre dos o más personajes. || 3. Discusión o trato en busca de avenencia. || ~ de besugos. m. coloq. Conversación sin coherencia lógica. || ~ de sordos. m. Conversación en la que los interlocutores no se prestan atención.    



                                       El Juramento

                                                                                         Rodaballo
-Elena, por favor, eso ya fue aclarado, ¿no?
-Sí y no, no termina de convencerme Juan…
-Mi amor, mi eterno amor, tantas vueltas…, somos felices…, esta noche  saldremos a cenar y luego iremos a bailar
-Hoy volví a soñar con esa maldita mina
-Uff…, sueños, pesadillas, al final tú sabes, vive lejos y no te molestará más
-Mi cabeza me dice que ustedes son el uno para el otro
-Otra vez con esa obsesión. Tú crees que si siguiera pegado a ella tal cual  imaginas, estaría aquí y así contigo…, así tan abierto y tan expuesto  públicamente; sería hasta hiriente para ella…
-Ves, te cuidas de no dañarla... 
-Bueno, mi ángel, ella puede ser todo lo bruja y mala que se te  ocurra, cínica, perversa si quieres, vampiresa dijiste alguna vez, en fin…, pero yo, ¿dejar de  quererla, herirla, humillarla, odiarla?…jamás ¿Qué pretendes mi amor?   llevamos tanto años juntos…
-Está todo claro, toma mi parte del café, y ¡me voy!!
-Eh… ¿Qué haces?, apenas han pasado dos meses del accidente y vuelves a dar vuelta sobre lo mismo… ¿otra vez?
-Siempre fueron el uno para el otro ¡Vuelve con tu amada princesa!
-Amor, estás muerta de celo, has perdido el juicio, tranquilízate…
-Cuando deje este inmundo bar, justo en ese preciso instante, la tendrás toda para ti, tú y ella haciéndose esos mimos…riendo como niños
-¿Sabes, Elena?, es duro sentirse huérfano, y tienes razón, quiero verla, acariciarla, besarla y apretarla contra mi pecho, pero, por no lastimarte, le escapo…
-Eres cruel, nunca imaginé un engaño tan prolongado, día y noche con esa…, necedad la mía, algo de esperanza albergaba.
 Sabes…, te he dado todo lo que tengo, te he acompañado en los momentos más difíciles,  conoces muy bien cuánto te amo, ¿nunca te olvidarás una vez por todas de esa arpía, vampiresa, pintarrajeada… ?
-Elena, mi amor, no tienes derecho, no tienes derecho. Tú sabes, al final, donde yo vaya, ella de una u otra me acompañará, y sí, en algo te doy la razón mi ángel, es en que somos el uno para el otro, y creo, estaremos unidos hasta que la muerte nos separe. No obstante, todo este tiempo hice lo imposible para que tú no sufras por ella, he dejado de verla y hasta de hablarla  para no lastimarte. Hay días, y cada vez son menos, que nuestros encuentros son casi en secreto, lejos de cualquier conocido, o instancia que pueda afectarte. Guardo todos los recaudos habidos y por haber, y no solamente me cuido en evitar todo lo que pueda de una u otra manera lastimarte, herirte, despertar tus celos, sino que además evito que nuestra relación, el amor entre vos y yo, a la larga no le afecte a ella también.
-Juan, te voy a dar la última oportunidad, y esta vez va en serio, será la última irremediablemente, ¡la última!, escucha bien mi amor, aunque luego tenga  que partir a tierras lejanas, humillada, indignada y fracasada a desparramar mis penas y dolor por donde sea que vaya. Pero te aclaro, solamente hay una salida, es ¡Ella o yo!, no hay alternativas, sé que la solución es cruel, pero sabiendo del gran amor que profesas hacia mí, amor que sigue intacto de mi parte, tú sabes…la solución es drástica…
-¡Elena basta, basta!, maldita y cruel mujer, nadie más que tú, testigo de aquel  eterno juramento ante la tumba de mis padres aquel lúgubre día del accidente, cuando entre llantos, dolor y desconsuelo, abrazándome a ella, ante ellos que partían, que nos dejaban y que nos habían dado la vida, nos prometimos ser…
-Sí ya sé, el uno para el otro...